viernes, febrero 20, 2015

Mi reto de supervivencia: hablando de plantas


Hoy vengo a hablaros de mi experiencia con las plantas. Desde que comencé a trabajar y mi madre comenzó a pasar los fines de semana y los veranos fuera de casa, me encomendó la ardua tarea de regar las plantas de casa y conseguir que sobrevivieran. Como yo ando a la mía, siempre se me olvidaba regarlas y cuando volvía mi madre y veía las plantas más muertas que vivas me caía la del copón. Y es que a mi me gusta la naturaleza, caminar por el campo, hacer picnics pero no cuidar de plantas. No es que no me gusten, es que soy muy despistada. De hecho, me dije que cuando tuviera casa no tendría plantas.
Hasta que llega el día en que un amigo te regala una.... Y ahí empieza la presión. Esa planta ha sido un regalo de una persona a la que quieres y no puedes dejar que se muera! Me regalo una orquídea, pero no la de la foto. Yo estuve cuidándola, con ayuda de mi madre, y sobrevivió..... hasta que llego el momento en que tuve dos trabajos y además mudarme de casa. Cuando miré la planta vi que nos había abandonado y que pasaba a mejor vida.
Desde aquello tuve una espinita clavada... Había dejado morir a la planta que me regaló mi amigo! Así que para navidad, me armé de valor y compré la orquídea de la foto y dos plantas de navidad y me propuse hacer un reto de supervivencia con ellas. Me comí tutoriales por youtube a porrillo y leí webs y más webs. Vamos, informada al máximo para superar el reto de supervivencia.
La orquídea es la planta mimada de la casa (tal vez por la mala experiencia de la anterior). Quería sol pero no directo por lo que la señorita está en el mejor lugar de la casa. Le compré un jarrón hipercuco con sus piedrecitas de colores igual que sus flores y le miro cada semana las raíces para ver si necesita agua o no. Hasta le compré abono para orquídeas! Pero hay que decirlo, la planta sigue igual de bonita que en diciembre cuando la compré.
En el caso de las plantas de navidad no estoy teniendo la misma suerte. La casa no les gusta y empezaron a pocharse pronto. Las saqué para que les diera un poco la brisa y el sol con la mala suerte de que vino un vendaval y una de ellas decidió suicidarse tirándose al abismo. Les compré abono y me dicen que me lo eche yo. Vamos, que las jodías plantas están más muertas que vivas pero yo sigo erre que erre a ver si para las navidades que viene puedo poner las mismas.
Como las plantas de navidad se empezaron a poner terriblemente feas (parecían plantas zombies), me decanté por comprar 3 plantas más de colorines para tenerlas dentro de casa y están bonitas...

Y aquí es donde voy yo a parar. Me dije que no tendría plantas en casa porque soy una despistada y paso de ir regándolas y ahora resulta que por culpa de un asesinato involuntario que cometí he acabado con una orquídea mimada, dos plantas de navidad zombies, 3 plantas de colorines más y abono para todas y cada una de las especies.... A este paso me veo con un Vivero! (que cachondo el asunto....).

3 comentarios:

Unknown dijo...

¡Hola! Que lastima lo de tus plantas. En mí caso creo que nunca tendría plantas porque soy muy despistada. Me gustó conocer esta experiencia sobre las plantas zombies jaja. ¡Saludos!♥
PD: ¡Tienes una nueva seguidora!

Dolo..✿*゚ dijo...

A mi me encantan las plantas pero también me pasa que no sé exactamente cuando regarlas así que otros se hacen cargo de las pobres.
Te sigo y te invito a que te pases por mi blog.
Un beso.

nube nimbus dijo...

Hola! soy nueva seguidora (quedateenminube)
venga ánimo con las plantas! jaja, un beso, :))